lunes, 11 de noviembre de 2013

De la amistad

Queridos lectores, el día de hoy me propongo a tratar uno de los temas que usualmente carecen de reflexión y en mi opinión es menester detenerse un poco a disgregar sobre la fortuna con la que contamos aquellos que podemos decir que tenemos grandes hermanos: los amigos.  Pero, ¿qué es esa cosa que llamamos amistad?, ¿acaso es el grupo de sujetos con los que cada viernes destapamos unas cervezas y hablamos de cualquier cosa?, ¿es un vínculo existente entre individuos con intereses mas o menos comunes?.  Es posible que estemos en una reunión, nos juntemos con un grupo de personas y les llamemos amigos.

En estos días hemos utilizado este término de forma muy irresponsable. Se le llama amigo al tipo del puesto de revistas, al conocido con el que compartimos cubículo en una oficina o al compañero de borrachera. He de decir que este tipo de amistad se acerca mucho más a la camaradería, al buen trato, a la caballerosidad , elegancia y corialidad; sin embargo, está lejos de llamarse amistad propiamente dicha.
 
Ver a tus amigos y pensar..cuando los conocí parecían normales
Una amistad tiene un nacimiento, en donde florece este trato  amable y bohemio. Estos compadres y comadres con los que te empiezas a juntar porque entre todos se entienden porque existe una forma similar de pensar y actuar. Las diferencias son superficiales e irrelevantes; a saber, política, religión y fútbol.  En una segunda etapa, este trato amable comienza a profundizarse y las conversaciones dejan de ser superficiales o típicas. Empezamos a abrir un poco de cada uno de nosotros, a hablar más de nuestro entorno y una relación de confianza va cimentándose.  Toda vez que ha adquirido fuertes lazos, podemos llamarla amistad.

Un punto que quisiera destacar es que la amistad representa una de las virtudes más puras del ser humano. La verdadera a mistad se vuelve una hermandad, existe un vínculo que se tuvo que ir fomentando, desarrollando, construyendo a través del tiempo, no fue una obra del destino que puso a dos o más seres humanos bajo el mismo techo. Así pues, un amigo o una amiga se vuelven tus hermanos gracias la nobleza propia que transmite el vínculo.

A los amigos los invitas a degustar esos tragos, sean uno o incontables, se sostienen numerosas tertulias en las que se habla de todo y nada. Siempre con la confianza de que cuando llega lo importante, se vuelven un soporte. La amistad invita a ser conocido más allá de la máscara, es un acto que supera la simple  buena intención
, pues termina siendo un vínculo inmaculado. 

Quizá, mis queridos lectores, pudieran imaginar que estoy enalteciendo más de la cuenta el sentido de la amistad. Por el contrario, creo que es darle su justo valor y destacar la importancia de la misma, pues los seres humanos que han logrado vínculos tan genuinos se vuelven justos. Justos, en el sentido de que la amistad nos convierte en seres éticos y nos lleva a la armonía y lo estético. 

El amigo, la amiga, es también uno mismo. Sin lugar a dudas, en ellos hay  una parte de nosotros y sus vivencias se vuelven las nuestras. No es que vivamos a través de ellos, sino que logramos un grado de empatía a tal grado que estamos dispuestos a gozar y sufrir lo mismo que ellos. 


Es cuestión de simplemente recordar aquellas ocasiones en las que liberamos al Kraken por el solo hecho de conversar, de desarrollar ideas, debatir, hablar de mujeres y traiciones. O tal vez, aquel momento en que echas una copa con una amiga arriesgando tu vida al cruzar hacia el temible Estado de México. Las noches bohemias en Puerto Escondido o las interminables conversaciones del Sushi 2x1. Quizá, todo pudo haber salido mal en un día que celebras tu cumpleaños, pero tus amigos te acompañaron en tu necedad a tomarte una cerveza, invitarte una perla negra, escalar, crear un blog, caminar 14km sin un peso en la bolsa, probar las innumerables catas de cerveza y demás historias que tenemos con nuestros amigos, quienes por el simplemente de serlo, son "mejores amigos";lo cual, indudablemente nos convierte en mejores personas. 

Así, la amistad está nutrida de todas estas experiencias, pero también de los momentos en que hablan de sueños, de fracasos, proyectos e intereses.  Es por esto que siempre va más allá de una camaradería, porque se forma un verdadero vínculo, un vínculo que soporta la distancia y el tiempo, pues tus amigos pueden estar lejos, pero al verlos parece como si el tiempo nunca hubiese pasado...
 


MERLEAU-PONTY













jueves, 7 de noviembre de 2013

EL RINCÓN DEL REPTIL: AÑO 1 VOL. 11 - “LAS VERDADERAS AVENTURAS”

Hace algunos días me encontraba debrallando con mi entrañable amigo y filósofo emérito de la UNAM, Diego “el patón” Navarro, sobre las vidas de nuestros padres.  Aún con lo normales que pueden parecer sus vidas, ellos tenían ese espíritu aventurero de tomar decisiones que he visto a muy pocos tomar hoy en día.  

Hoy los puedes ver como personas ordinarias, tal vez como lo que le pasó a Harry Potter después de pelear con Lord Voldemort y pelear la batalla más grande de todos los tiempos en el mundo mágico y chacal de JK Rowling.  

Como un ejemplo tomaré la historia de mi padre, el Dr. Maldonado, rey de los reptiles. Un buen día en sus años de adolescente decidió que iba a lanzarse desde Matamoros a México él solo, para enrolarse en la Escuela Nacional Preparatoria.    Un chamaco de 16 años que un buen día sin permiso de su padre agarró un reloj mecánico espantoso y lo fue a empeñar para tomar un ferrocarril a México D.F. con el afán de superarse. 



Llegó a la ciudad con sueños de grandeza, sin un lugar en el que caer muerto y en esta jungla de asfalto pasó las de Caín, una vez aceptado en la escuela parecía que estaba todo resuelto... pero no pasó el examen de la vista y tuvo que mover cielo mar y tierra para comprarse unos lentes (en esos momentos su cartera le decía que era comer o ver) porque si no todo el esfuerzo habría valido para puro cepillo.  


Sacó a crédito unos lentes de pasta de los más corrientes, y por crédito me refiero al único crédito que puede tener un mequetrefe de 16 años… el crédito de la palabra y la bondad de la ruca de la óptica. 

Ya enrolado en la escuela y con perspectivas más soñadoras, desde un cuarto que era más un potrero en Peralvillo, mi papá logró colarse a tertulias de célebres escritores en las cantinas del centro, ver al ejército de frente cuando tomaron la ENP y tener incontables aventuras en su soledad en la urbe de asfalto. 


Aquí hizo su vida de juventud, aquí conoció a mi madre y aquí se casaron.  No funcionó, pero de  no haber sido por esa aventura, las palabras de este reptil nunca hubieran llegado a tus ojos.  Aún cuando ahora es un hombre mayor dedicado a su hogar y al trabajo, durante el tiempo que tuvo que decidir por aventurarse en la vida, lo hizo.   Eso le dio mil historias que contarme… cuestiones de mujeres, de traiciones, de éxito y de miseria que de haberse quedado en su natal Matamoros nunca hubiera tenido.

Esto me lleva a preguntarte: Si llegara el momento, muchos años a partir de ahora… ¿Qué le contarás a tus hijos? 


¿Le contarás de la vez que bajo el influjo de las drogas en Amsterdam confundiste a un niño con un enano?  ¿Que alguna vez conviviste con los santeros más poderosos de Cuba? 
O la historia será que un mes particularmente difícil de tu empresa lograste subir el ARPU medio punto porcentual...  o que lograste administrar muy bien tus fondos de inversión hasta comprar una casa común y corriente como la que tienen el resto de sus amigos. ¿Cuál de estas historias lo inspiraría verdaderamente?  ¿Con qué epitafio te gustaría morirte? 

He empezado a encontrar personas mayores cuya única historia interesante es la de la vez que tomaron un tour a Francia y pudieron ver uno que otro castillo, un museo, una obra de arte… pero eso son cosas.  No trajeron la esencia de Francia, sino una linda postal porque su ritmo de vida y su visión no les permitió traer algo más.  



No besaron una francesa, ni experimentaron lo que es estar en una balacera de pandilleros afganos contra pandilleros nigerianos en uno de los barrios pobres de París.  No caminaron en las vías del metro durante la noche, teniendo una vista envidiable de la Ciudad Luz y pisando trechos que sólo los maquinistas pueden pisar.  Ni escribieron su nombre en letras de oro en la barra de la Bodeguita del Medio.  Fueron a un museo y alguien les dijo qué significado tenían las cosas que veían, se llevaron una linda postal y se fueron de nuevo a la rueda del ratón.

A lo que voy es que busques el tipo de aventuras que te hacen estar vivo, las cosas que al final de tu vida harán que recuerdes tu tiempo en esta bola de lodo como una verdadera aventura y no simplemente como un continuo paseo en una rueda de la fortuna. Al final, la decisión sobre cómo vivirla es tuya.



Los espero en el próximo Rincón del Reptil… el espacio más esperanzador y cínico de Da Nathing Box.

domingo, 3 de noviembre de 2013

El Poder de la Situación


Hoy en día, resulta sencillo poder evaluar un acto conforme a nuestro sistema de valores. Podemos afirmar, si éste acto es bueno o es malo, según la naturaleza del mismo. Por ejemplo, podríamos considerar denigrante para la mujer el hecho de que en algunos países de oriente, no se le permita la entrada a los estadios o, bien, es moralmente reprochable el adulterio. 

Sin embargo, analizar el contexto de las diversas situaciones nos permite poder concluir de mejor forma lo que está sucediendo.  Y es que es bien cierto que las circunstancias son definitivamente lo que explica gran parte de nuestra conducta.  Por ejemplo, si consideramos que la justicia es un valor inquebrantable, entraríamos en un dilema moral cuando estuviera en nuestras manos decidir darle un puesto de trabajo a un familiar necesitado o dejar que siga un proceso de selección como cualquier candidato, al final, la justicia puede confrontar a la hermandad. 

En este caso, es muy clara la disyuntiva. Sin embargo, he de decirles estimados lectores y lectoras que, el contexto es gradualmente manipulante, al grado en que vamos transformando nuestros valores a la situación. Lo anterior, nos lleva a la pregunta, ¿lo moral depende del contexto?.  Sin temor a equivocarme puedo afirmar que sí.

La moralidad va evolucionando en el mejor de los casos.  Aunque, por otro lado, es importante ver como el contexto va influyendo poco a poco en los seres humanos hasta ir transformado su orden de valores. Un clásico ejemplo es la Alemania Nazi, y no es que todos los alemanes fueran unos sanguinarios, pero gran parte de su mentalidad fue transformándose conforme una autoridad legitimada iba modificando el discurso moral.  En general, el aparato Alemán fue articulado para legitimar las ideas, ya sea repitiendo una y otra vez las mismas ideas o, bien, por medio de la fuerza de sus líderes.

Lo anterior, quiere decir que estamos en gran parte determinados por nuestras circunstancias y que existe cierto determinismo gracias a la influencia social. Simplemente, podemos mirar a nuestro alrededor y nuestro grupo de amigos más cercanos tiene una forma de pensar, unos valores que compartimos como grupo. Difícilmente sería posible integrar el grupo si nuestras ideas fueran diametralmente opuestas, esto no quiere decir que todos pensemos exactamente igual pero si existe una forma de pensar similar. 

Ahora bien, hay que decirlo: estas formas que refuerzan nuestra escala de valores se terminan imponiendo en gran parte de nuestras decisiones. Son, en resumen, nuestras circunstancias.  Las circunstancias no sólo están formadas de lo que vivimos en el momento sino también de a que grupo o grupos pertenecemos y cómo alineamos nuestros ideales con los del grupo. 

Por otra parte, no siempre seguimos del todo la postura de los grupos o nos dejamos llevar por el contexto. Es por esto que, estamos en cierto sentido con la posibilidad de elegir sobre lo que queremos, siempre y cuando estemos conscientes de qué es lo que queremos.  

Las situaciones pueden definir en gran medida cómo es que alguien opta por un camino u otro, el porqué y el cómo; así, es bien cierto que lo que hoy nos justificamos como válido, mañana puede transformarse porque se modificó el contexto; al final, yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella, no me salvo yo.




MERLEAU-PONTY


lunes, 28 de octubre de 2013

La caja de la nada

He decidido llamar a esta entrada la caja de la nada, puesto que el abordaje del día de hoy se centrará en un breve (y posiblemente impreciso) análisis de uno de los temas más complejos de estudiar: la mujer. El tema del blog nos remite a la no-conexión entre hechos que los hombres hacemos, es decir, ordenamos por categorías un tema (la familia, el trabajo, etc.) y éste permanece independiente e intocable respecto al resto; por otro lado, en la mujer todo tiene una conexión permanente en espacio y tiempo (sobretodo tiempo). Dentro de dichas categorías podemos afirmar la existencia de ese lugar en la universo del hombre llamado: la nada, justo cuando respondemos que no pensamos en nada, nos encontramos situados en ese lugar.
Así, en este espacio, pretendo tratar de comprender y traer a la luz ese misterio que llamamos: mujer; entiendo, muy probablemente mis intentos pueden parecer imprecisos e ingenuos y quizá totalmente erróneos. Sin embargo, he de confesar que es mi deseo aportar mayor literatura junto a colegas de alta prosapia como el Doctor Xochihua, Maldonado, Bojalil, Octavio Paz o Schopenhauer, quienes, entre muchos otros, han tratado de dar explicación a la fabulosa psique femenina.
 
 
El primer punto que debemos admitir es que la misma imposibilidad de entender el aparato psíquico femenino es lo que conlleva a la interpretación de lo femenino; en otras palabras, realizamos un trabajo similar a lo que los (y las) arqueólogos (as), nos situamos por vez primera frente a la piedra Rosetta y, a partir de ahí, codificamos, categorizamos e interpretamos con nuestras propias herramientas (buscando un lenguaje conocido para saber lo que fue expresado/se quiso decir). Lo anterior, nos obliga a situar a la femineidad como algo tan maravilloso como atemorizante.
Así pues, la mujer resulta que genera sentimientos ambivalentes; puesto que lo mismo es un ser delicado, inmóvil y cósmico, como la fiera doméstica, voraz y perversa. Este desconocimiento lleva al hombre a generar discursos ambiguos e incoherentes, la conquista resulta ser una tarea que suele conllevar palabras vagas y románticas. En sí, no busca ganarse los sentimientos de la mujer, sino que la causa última es un natural fin sexual. Esto es debido a lo complejo que resulta entender lo que una mujer quiere, no en su fin último (puesto que es igual que el del hombre) si no muy en el principio, es decir, la causa primera.
Es posible que, la causa primera no resulte más que la búsqueda de asegurarse que la causa última no sea en vano, en otras palabras, debe existir una promesa de que el fin sexual está emocionalmente justificado. En esta dinámica, el hombre se convierte en un histórico prometedor, sin importar el alcance de las mismas, éstas deben tener un componente emocional. Más allá de la naturaleza de la conquista, estamos en posición de concluir que la primera causa debe ser la justificación emocional histórica, lo que significa una promesa de apego emocional, de no-abandono.
En términos generales, parece que hemos llegado a la piedra angular del asunto. Sin embargo, nos hemos adentrado en mayores cuestiones más allá de lograr saber lo que quiere una mujer. Esta “justificación emocional histórica”, parece ser que no es más que la esperanza de un cuidado y protección que buscan, tanto la mujer como el hombre, puesto que ¿no es un mal hombre aquel que abandona a su mujer?. En la cuestión social, esta forma ambivalente producto del misticismo que la envuelve, nos genera figuras polarizadas como por ejemplo La Virgen María (Guadalupana) y La Malinche, elementos opuestos de la femenidad en la cultura mexicana.
Ahora bien, nos encontramos nuevamente frente a la concepción que mencionamos anteriormente. Es decir, ante una mujer que nos puede mostrar dos caras, y sólo dos. Asimismo, debemos admitir que el hombre, en la profundidad de su sentir, lo mismo teme como desea a una Malinche, pero es incapaz de acordar consigo cómo tener esa mujer voraz y, al mismo tiempo, una guadalupana.
Al tener ambas caras y no saber cuándo se presenta una o la otra, el discurso romántico surge como un elemento fundamental para alcanzar la causa última de ambos géneros. En otras palabras, no resulta un engaño, si no una fase necesaria para lograr el equilibrio y unir lo más o menos disonantes que es cada una de las psiques. Este romanticismo, necesariamente, tiene el componente emocional como una llave que abre el camino para las últimas causas, pero jamás resultará la lectura del conjunto de códigos a interpretar, esto último es una tarea por demás compleja.
Por otra parte, la mujer guarda un extraño tipo de conexión entre los recuerdos, mismos que generan diversos sentimientos y la transportan justo al momento en que sucedió un hecho determinado. A este tipo de memoria, la denominamos memoria emocional.  La palabra, como  elemento subjetivo, ha de relacionarse con una emoción; es decir, más que los hechos facticos estamos ante los hechos brutos interpretables.
De lo anterior, nace entonces el hombre verbo. El hombre-verbo, no es más que cualquier hombre que busque expresar a una mujer un hecho, romántico o no. El lidiar con emociones siempre es una cuestión más compleja, porque van mas allá de la razón y de los hechos, lo anterior, no es una cuestión de género, es una cuestión del ser humano, quien tiende inevitablemente a recordar una experiencia con un cierto componente afectivo.  Lo que diferencia muchas veces a la psique femenina es el sustento factico de sus aseveraciones; las cuales tienden a tener lógica con base en lo que ha sentido más allá de cualquier narración argumentativa; sin embargo, por el contrario, el hombre tiende a explicar basado en sucesos más o menos reales y tiende a separar lo emocional de lo científico, puesto que no pertenecen a la misma “caja”.
Así pues, la mujer, debe su fama de una gran memoria gracias a este componente afectivo. Lo afectivo, perdura en el tiempo, supera la barrera del olvido y se vuelve un eterno acompañante de nuestras experiencias. Los hechos, sin embargo, se van diluyendo con el paso del tiempo, no son recuerdos significativos, solo una serie de conjeturas que nos sirven para contrastar la realidad pero que al final del tiempo se van perdiendo como un grano de arena en el mar.  Es por esto que en las típicas discusiones de pareja difícilmente se impone el hecho científico, se lgra acordar (cuando algo se acuerda) con base en la razón emocional .
 



MERLEAU- PONTY
 

domingo, 27 de octubre de 2013

Combustible... By Hydra Funketera

Nos intoxica los cuerpos y las mentes con el correr de la oxitocina y la adrenalina por nuestras venas. Nos hace viajar al futuro con alguien en nuestras fantasías de aceptación total y nos saca de nuestro rutinario vivir cotidiano.

Esta experiencia se vive fuera de nuestra propia piel, en ese lugar ficticio donde solo existes tu y esa persona, y nadie ni nada mas importa. Tal como una droga, y de las fuertes. Ya sabes de qué hablo ¿no?.

De eso que te hace perder contacto con la realidad y te hace imaginar que esa hipster va a querer una relación seria con un priista como tu, o que ese alcohólico parrandero va a querer dejar su delirio etílico para ponerse a trabajar y tener hijitos contigo. Te nubla el juicio hasta los extremos mas ridículos.
Pero es el combustible de la vida.

Y sin importar cómo te haya ido con ello, está escrito en tu ADN que lo seguirás intentando una y otra vez mas. Somos 7 billones.

¿Qué te dice eso de la fuerza de tu energía libidinal?

Si formas parte del club (del cual yo soy presidenta) de los que han vivido y sobrevivido el síndome de abstinencia, entonces ya sabes que es normal sentirse desorientado inicialmente, y de eso te quiero hablar.

Te sientes desorientado no sólo porque el objeto de tus fantasías mojadas ha desaparecido de tu panorama, sino también porque te tienes que decir a ti mismo algunas mentiras para poder adaptarte  y seguir. 

Aveces tienes que decirte que encontrarás a alguien así o mejor, cuando que en el fondo sabes que no existen dos personas iguales y que no puedes combinar la elocuencia y los sesos de Daniela con la ternura y los pechos de Carmen. No funciona así. Y no debes pensar así, encontrar alguien a quien amar no es como mandarse a hacerse un traje a la medida.

Aveces tienes que pensar que el futuro será necesariamente mejor que el pasado sólo porque se encuentra mas adelante, y ahi seguramente existirá un lugar mejor para depositar tu afecto.

Puedes llegar a pensar también que encontrar a alguien con los mismos gustos e ideas que el objeto perdido resultará en alguien que te pueda dar la misma experiencia afectiva.

Conozco un par de ejemplos de tíos que se buscan a una que no sólo se parece a la anterior, sino que hasta se llama igual. Casi igual.

Lo que sea que tengas que decirte a ti mismo para sobrellevarla, está bien, sólo toma conciencia de ello, porque tarde o temprano llegará el momento de REALMENTE seguir adelante y si llevas cargando mentiras a tus espaldas, probablemente caerás en otro ciclo de adicción - separación.

Te recomiendo que sepas ubicar si estás en etapa de realmente adaptarte y seguir o aún en la de darte  mas atole con el dedo.

Y claro, sin importar lo que yo te diga, nunca, nunca dejes de intentarlo otra vez.

Sin importar los resultados, el viaje vale la pena.

viernes, 25 de octubre de 2013

¡Santos multiversos Batman!



¡Hoy es un viernes cómico mágico místico en Da Nathing Box! Ya el Dr. Xochihua, el Dr. León y el Sr. Reptil, han hablado acerca de aventurarnos a tomar riesgos, las decisiones que tomamos, o tratar de probar cosas nuevas sólo por innovar. Estas posturas invitan a experimentar y a tomar las oportunidades que se nos presentan, sopesar las posibilidades que existen, o bien, crear nuestras propias oportunidades según lo que queramos, pero ahora yo quiero hablar del “what if…”.

Hace un par de semanas me robaron el teléfono. Realmente fue algo muy “común” o muy “bobo”, en el sentido de que simplemente me lo sacaron de la bolsa del pantalón sin que me diera cuenta (eso sí, con mucha habilidad). Si bien el punto no es  relatarles la pérdida de mi celular (que ya estaba pa’l perro), si es lo que sucedió alrededor del hecho: Para empezar, fue durante el Corona Capital 2013, festival de música al que fui solo. ¿De haber ido con alguien me hubieran robado el teléfono? Después, llegué tarde debido a que tomé mal una calle y tuve que darle una vuelta a la manzana donde fue el concierto, que a su vez se tradujo en que en vez de llegar a ver a Matías Aguayo, llegué a ver a Stereophonics. ¿De haber estado en otro escenario me habían robado el teléfono? Cuando terminó de tocar Vampire Weekend decidí cambiarme a otra zona del evento para ver a otra banda, pero fue justo en el flujo de gente de cambios de escenario, donde me bolsearon y hurtaron mi teléfono ¿De haberme quedado en el mismo lugar me habrían quitado el celular?

Son 3 hechos aparentemente insignificantes (ir solo, llegar tarde, moverme de lugar), que dependiendo de nuestra postura, podríamos decir ya estaban predispuestas a pasar (determinismo), o simplemente fue una azarosa serie de eventos inconexos y que el celular fue robado “nomas porque si” (antideterminismo). Ante estas dos posturas, podría surgir una tercera, y que se apoya en algunas teorías cuashimísticas cuánticas (léase con voz de pacheco) en la que mi celular fue robado/no fue robado.

En un experimento (de pensamiento) denominado “suicidio cuántico”, un hombre tiene una pistola frente así, que dependiendo el lado de rotación de una partícula X (izquierda o derecha), disparará o no cuando se jale el gatillo. Al jalar el gatillo, el mundo (universo, realidad o como gusten llamarle) se dividirá en dos posibilidades: Una donde el hombre murió, y otro donde no. En el universo donde no murió el hombre, se vuelve a repetir el experimento, teniendo como resultado otra división, donde de nueva cuenta, hay 2 mundos donde en uno el hombre muere, y en el otro vive. Si continuamos jugando nuestro macabro juego, existirá una cantidad infinita de realidades donde el hombre murió, pero existirá sólo uno donde el hombre sigue con vida. En el experimento, la creación de diferentes realidades se concentra en el suceso de que el hombre muera o viva, pero al extrapolarlo a cualquier decisión, acción, o hecho que sucede en el universo, existe una cantidad infiniiiiiiiiiiiiiiita (∞∞) de realidades dónde la cadena de sucesos pudiera ser a/a/a, b/b/b, c/c/c, a/b/c, c/b/a,  a/c/b, y así… Aterrizándolo a mi penosa experiencia, estoy viviendo en una realidad muy particular, donde fui solo, llegué tarde, me cambie de escenario y me robaron el celular, pero en una realidad contigua, hay un Lalo que fue solo, llegó tarde, se cambió de escenario y no le robaron su celular (¡Maldito!). En un universo cercano, hay otro Eduardo que fue acompañado al concierto, llegaron tarde, se cambiaron de escenario y aun así le robaron el teléfono (lo comprendo). Y hay otra tierra, donde el Dr. Bojalil fue sólo, llegó tarde, pero no se cambió de escenario y no le robaron el celular (¡Desgraciado!). Hay más posibilidades, pero creo que ya se entendió el punto.


¿A dónde voy con esto? Si apoyamos la teoría de la inmortalidad cuántica, existe una tierra donde sí te animaste a hablarle a esa persona que te gustaba en prepa, una donde sí mandaste todo a la fregada y ahora vives meditando todo el día en el Tíbet, otra donde compraste un billete de lotería y ahora eres billonario, y una más donde tu cadáver está enterrado debajo de un puente (si, lamentablemente existe esa tierra). Hay que reflexionar sobre la construcción de eventos y decisiones que nos han llevado a esta realidad particular y preguntarse ¿Es el universo en el que deseo estar?

jueves, 24 de octubre de 2013

EL RINCÓN DEL REPTIL: AÑO 1 VOL. 10 : "LOS PENDEJOS CON INICIATIVA"


Hace no mucho un reptil se encontraba leyendo el famoso clásico de Alexandre Dumas, “Les Trois Mousquetaires”. En los capítulos finales hay un hombre torpe e inocente llamado John Felton, por iniciativa propia (aunque con cierta influencia de una mujer seductora) asesina a uno de los personajes, el Conde de Buckingham, con terribles consecuencias para Inglaterra, los 3 mosqueteros y la reina Ana de Austria.

Tras cerrar el libro, no pude evitar recordar lo peligroso que puede ser un pendejo con iniciativa, peligroso para si mismo y para los demás. Si tan solo la lobotomía fuera legal…

Esta subespecie altamente adaptativa se encuentra en todos los ámbitos. No por ocupar un puesto relevante se supone que la persona es inteligente, aunque pudiera parecer así. Día tras día vemos cómo obstaculizan y entorpecen la actividad de los demás individuos, obstinadamente, de improviso, en sitios y momentos totalmente inoportunos.





Pero hasta que pase la Propuesta 32, donde se sugiere la lobotomía como castigo a la estupidez (ojalá que así sea), hay que decir qué hace de los pendejos con iniciativa seres tan peligrosos:

1. Eventualmente una de sus pendejadas tendrá repercusiones apocalípticas

Ya sea regalándole las escrituras de su casa a un vagabundo, aprobando la Reforma Fiscal, diciéndole a Rafa Márquez “¡Yo tiro el penal!”, comprando un lote en la luna o invirtiendo en una compañía con esquema piramidal, los pendejos con iniciativa eventualmente harán una pendejada que hará que las masas sufran las inclemencias de su estupidez. Probablemente sea un método evolutivo para controlar la población o detener el progreso humano.

Con gran placer quiero nombrar a Hugo Sánchez DT de la Selección Nacional... QUE?


Ejemplos notorios: Edward Smith (capitán del Titanic), Justino Compeán, Enrique Peña Nieto, George W. Bush.
2. Sus pendejadas le hacen sentido a otros pendejos

Supongo que todos conocen esas famosas asociaciones llamadas Partidos Políticos. ¿Qué tal la Femexfut? Los pendejos con iniciativa tienen ese talento nato para aglutinar a otros pendejos a su lado, haciendo que sus pendejadas tengan un verdadero impacto en el mundo, porque de eso se trata, de superarse.

¿Si le subieron a la gasolina, por qué no subir impuestos? Si culpan a los negros de sus problemas… ¿Por qué no unirse al KKK? ¿Siguen la lógica?




Ejemplos notorios: El Partido Republicano, las Asociaciones Feministas Radicales, la NRA (National Rifle Association), Al Qaeda, la CNTE.
3. Necios, necios, necios

A Justibio Compeán no le importó llamar técnico tras técnico a la selección nacional esperando encontrar el hilo negro (que no existía) para hacernos campeones del mundo y tener una camada de futbolistas élite.

Aún cuando una y otra vez le mostraron que Chepo no daba para más, él se aferró para mantener al Chepo hasta que la situación se puso color de hormiga…

Hitler dijo… vamos contra Rusia, no hay pedo podemos con todos. Calderón dijo: ¡Súbanle a la gasolina una vez al mes… no hay problema! George W. Bush… bueno él se quedó pasmado y juraba que Saddam Hussein tenía armas biológicas. Aunque el tenía buena evidencia como se muestra a continuación:


Foto de satélite que muestra a Saddam Hussein matando soldados rebeldes con algún tipo de reptil gigante

Así hay muchos ejemplos que seguramente originaron la famosa frase “estás viendo la tempestad y no te hincas”.

Ejemplos: Javier Aguirre (alineando a Guille Franco), Kim Jong-Il, Sarah Palin, Jaime Maussan, Eduardo II de Inglaterra, José López Portillo

Tristemente la única cura contra un pendejo con iniciativa es el antibiótico conocido como plomo o el veneno de un reptil administrado vía oral. Ambos métodos políticamente incorrectos y difíciles de utilizar por las convenciones sociales actuales. Lo que se prescribe en esta sociedad políticamente correcta es prevención, prevención, prevención (o sea, no se acerquen a ellos y no voten por ellos).

Nota aparte, quisiera agradecer a todos nuestros fieles lectores por sintonizarnos cada semana.  Da Nathing Box está a punto de romper la barrera de las 3 mil visitas.  Para un blog nuevo no está nada mal ;) .

Los espero en el próximo Rincón del Reptil… el espacio más descarado de “Da Nathing Box”.