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jueves, 21 de noviembre de 2013

EL RINCÓN DEL REPTIL: AÑO 1 VOL. 13 “LA NADA O LEE POR FAVOR, CARAJO.”

El famoso escritor Hank Moody estaba irritado ese día, indignado.  No se si las palabras adecuadas eran emputado, encabronado, exasperado… da igual.  Y el día de hoy éste reptil en particular tiene que compartir las expresiones que surgieron de su ronco pecho porque, maldita sea, estoy de acuerdo con sus palabras:
“La gente parece estarse volviendo más y más tonta.  Ya sabes, me refiero a que tenemos toda esta increíble tecnología y las computadoras se han vuelto básicamente máquinas de masturbar de cuatro cifras.  Se suponía que el internet nos liberaría, nos democratizaría, pero solo nos ha dado la candidatura abortada de Howard Dean y 24 horas de acceso a pedofilia para algunos malditos.  La gente… ya no escribe, bloggea.  En vez de platicar se textea, sin puntuación, sin gramática: LOL esto KE ASE aquello.  Sabes, me parecen solo una bola de gente estúpida pseudo-comunicándose con otros idiotas en un proto-lenguaje que parece más a lo que hablaban los cavernícolas que al Castellano.”  - Hank Moody 
Si supieras todas las fantasías que te esperan al otro lado de la hoja...
No es porque un reptil se escame al compartir esto, sino que con esto me doy cuenta cómo la falta de lectura es lo que nos rebaja a ser poco más que animales.  Los problemas del mundo se dan por su ausencia, porque les puedo apostar mi cabeza a que no hay nadie en el universo que tenga un problema tan único que no se haya puesto alguna vez en un libro.  Alguien en alguna parte lo vivió y se tomó horas de su maldita vida para intentar darle una respuesta a la gente sobre eso como para que hoy en la era de la información te encuentres pendejadas escritas en algún blog como si fueran muestras gratis que tienes que usar a huevo. 
Eso o de repente te encuentras un correo de negocios repleto de “horrores ortográficos” que van dirigidos a un director y no demuestran el más mínimo respeto no digamos por la institución del Castellano, sino respeto al idiota que lo escribió.  Un poco de amor propio carajo.  Y si, la solución a eso es la lectura porque la gramática se MAMA, no se ESTUDIA. 
Tenemos a un presidente que parece que solo utiliza los libros de calzadores y que desgraciadamente está triunfando en un país donde la gente que lee el Publimetro o ve la última foto de Angélica Vale en el TvNotas dice que está informada.  No es algo exclusivo de este país, ahí tienen a un Estados Unidos que lee un mísero libro al año y que engendra más sociópatas que cualquier otro país en el mundo, que es capaz de elegir a George W. Bush como una decisión sensata para gobernarlos y que literalmente tiró al mundo por la ventana para sumirlo en una recesión sin precedentes. 
La diferencia entre leer un libro y pasar todo el día leyendo status en Facebook es tan grande como la diferencia entre hacer el amor con Camilla Belle a la luz de las velas junto a la chimenea de una cabaña en los Alpes o hacerse una paja en el cine Teresa. 
Hace miles de años toda la tribu se reunía en las fogatas junto a los shamanes para escuchar las historias que le daban formas a los pueblos.  Y hoy como entonces, el destino de tu pueblo depende mucho del shamán que elijan.  Y si su shamán es el TvNotas…  
De los shamanes depende la cosmovisión de los pueblos.
Les deseo de todo corazón, estimados lectores, que un día se atrevan a tener una relación profunda con los personajes de una historia, que puedan ver a través de los ojos de D’Artagnan cómo se enamoró de Madame Bonacieux.  Que se emocionen tanto como Derek Nightslayer cuando logró convertirse en un paladín.  Hablen del amor como en Rayuela o muéranse de miedo con un libro de Clive Barker.    

No hay nada que no esté en alguna página en algún lado que no te de la respuesta que estás buscando.

Atrévete.  Hay millones de historias, de mundos que puedes visitar y de los que puedes regresar seguro y solo tienes que gastar unos cuantos pesos para tenerlos durante meses. 
Te aseguro que si lees, tu mundo puede cambiar y ser tan genial como tú lo quieras.  Lo se, cambió tanto el mío que ahora estoy escribiendo para que otros puedan tener aventuras como las que alguna vez tuve.  


Si no tienes tiempo para leer, mucho dudo que tengas tiempo en tu vejez para vivir tu vida.  Nos vemos en el próximo Rincón del Reptil.  El espacio más cínico de "Da Nathing Box"... PD: Gracias por más de 3 mil lectores!

viernes, 30 de agosto de 2013

Aquel que sea sorprendido




Hace algunos ayeres, en alguna de mis visitas a las playas de Puerto Escondido, me topé con un curioso anuncio en la barda de una casa:

Aquel que sea sorprendido orinando en este lugar, será consignado a las autoridades

Después de leerlo, me quedé pensando en la semántica del enunciado, y en una nota menos pseudofilosófica y si más escatológica, en lo harto que debería estar el dueño de encontrar deshechos -fisiológicos- humanos en su propiedad. Pero creo que el don (regresando a la semántica) cometió un error garrafal. Si, el propietario de la vivienda debió haber estado hasta el copete de ver su pared blanca con adornos de agüita amarilla, y todavía más hasta la madre, de limpiarlos. Pero dentro de su enojo, no prohibió a las personas que hicieran pipí en su pared, incluso, hasta podría estar realizando una invitación a hacerlo…

Aquel que sea sorprendido orinando en este lugar, será consignado a las autoridades
Aquel que sea sorprendido orinando en este lugar
Aquel que sea sorprendido

No me está prohibiendo orinar en su pared. Me está diciendo que SI ME VE orinando su pared, me va a llevar al ministerio público (o tal vez me ponga unos fregadazos, eso lo veo más viable y práctico). En todo caso, no voy a evitar mojar su pared, sino que voy a evitar que me vea haciéndolo. “¡Pero iCthulhutl! Esa es sólo una forma figurativa de dar la advertencia. ¡No seas mamón y no te claves!”. Y efectivamente, es una forma de decir “no hagas esto”, pero creo que nos deja entre ver cómo somos los mexicanos.

A los dichos se les conoce como la famosísima “sabiduría popular”, y mi abuelita tenía un dicho (bueno, en realidad no, pero siempre es agradable pensar en las abuelitas diciendo un dicho) que reza más o menos así:

“¿Pena? Pena es robar y que te cachen

No es de pena ser un malandro, vividor, gandalla que despoja a las personas de los bienes que con tanto esfuerzo (o no), consiguieron. Lo de pena es que se den cuenta que lo haces.

¿A que quiero llegar con todo esto? La verdad no sé. No voy a caer en el lugares comunes de decir "cada pueblo tiene el... bla bla bla", o "enaltecerme" para señalar con el dedo “a una sociedad permisiva que bla bla bla...”. Lo que probablemente quiera hacer, es señalar cómo somos, medio taimados y muy listillos, lo cual incluso puede que esté bien, a final de cuentas, ese es el mexican way (basta del “ser como”). Pero entonces, en un ejercicio de honestidad, debemos empezar a reconocer lo que realmente deseamos, y sobre todo, lo que podemos dar. Por ahí dicen que eso de la democracia en México nunca ha funcionado, y dadas las evidencias, hay posibilidad de que sea verdad… Pero entonces ¿Qué si nos puede funcionar? La verdad, no sé.

jueves, 15 de agosto de 2013

El Rincón del Reptil Año 1 Vol. 2 - Pobres Hombres Sometidos

 


Año 1 Vol. 2

Bienvenidos una vez más al Rincón del Reptil.  El espacio más cínico de “Da Nathing Box”, donde tratamos temas incómodos con una perspectiva irreverente y francamente descarada.
Hace unos días me encontraba viendo la célebre e infame película de “The Hangover”, una oda a cómo unos cuantos locos descagan una suite en Las Vegas una noche y emprenden una épica aventura para tratar de recuperar al novio enfrentando enemigos como  Mike Tyson en el proceso. 
Me  llama la atención particularmente un personaje de la película que ha sido extirpado verbalmente de sus tanates, el dentista Stu Price.  Este hombrecillo anda con una mujer controladora, se reporta con ella cada 5 minutos, le perdona sus infidelidades, excusa todos sus errores e incluso llega a mentirle para asistir a la despedida de soltero de SU MEJOR AMIGO.  Encima de eso en las Vegas está listo para pedirle MATRIMONIO ante la atónita mirada de sus compadres.
Y es que todos tenemos a ese amigo que sufre el síndrome del látigo.  Aquel que olvidó a sus brothers y mujeres dispuestas y poco exigentes por ir a una sola gasolinera, a recibir su diario suplemento de amor (pussy) con un único dealer, lo cual como sabemos aumenta el valor percibido de dicho bien, así como las exigencias del proveedor aún cuando la gasolina sea de la misma o peor calidad que la que hay en otros mercados.
Si sufres cualquiera de los siguientes síntomas podrías estar en serio peligro: 
- Si estás con tus amigos no dejas de llamarle o enviarle mensajes. 
- Te compromete a eventos sin preguntarte y toma decisiones por ti.
- Te vas de la fiesta cuando ella quiere y ni un segundo después.
- Tus amigos ya ni se molestan en invitarte a los eventos.
- Empiezas a creer que las noches de “vino y queso” con sus amigas son una buena idea.
- Te vuelves de hueva.
¡Cuántos hombres racionales no han caído intentando explicar sus turbulencias y desventuras sin darse cuenta de que están sumergidos en un mar de hormonas que los ciega!  Es aquí cuando se debe confiar en los amigos.  Tus amigos te conocen y te pueden decir si tu nueva relación en realidad rifa para ti.  No digo que sigas los consejos al pie de la letra, pero ellos no están “enamorados” como tu, futuro esclavo, y pueden tener una visión más objetiva de ciertos comportamientos. 
Y es que aquí se comprometen los valores intrínsecos del hombre.  Las cosas que nunca estamos dispuestos a rescindir y que no están sujetas a negociación.  Si en este periodo de enamoramiento comprometes esos valores por tener feliz a tu mujer, haces un daño a ti mismo y a tu pareja.  
Pero no culpemos a los “pussywhipped men”, tanto énfasis en los medios en la “equidad de género” hacen que los hombres olvidemos nuestro rol de protectores dentro de una relación íntima por muy equitativa que esta sea.   Entiendan también que no es que las mujeres estén locas y necesiten tener el control, es simplemente que la pasividad de sus parejas deja un vacío que ellas necesitan suplir a base de órdenes… y es algo que en realidad les incomoda. 
Así que si ven a uno de estos especímenes rumiando tranquilamente por favor denle un zape y recuérdenle dónde se guardan los huevos.  No es en una canasta de día de campo.  Háganle un favor a él y a su mujer.
Los esperamos en el próximo Rincón del Reptil, la vista más cínica de las cosas más mundanas.